NEWS | September 1, 2020

Expertos de UC Davis explican errores comunes sobre el COVID-19

Especialistas en enfermedades infecciosas nos explican la ciencia detrás de los errores en torno al coronavirus, desde el desinfectante de manos y los guantes hasta la inmunidad de rebaño y los impactos a largo plazo.

(SACRAMENTO)

No se culpe a sí mismo. La evolución de la información sobre el COVID-19 ha sido la más rápida en la historia de la medicina. Es difícil mantenerse actualizado.

Simplemente rociar un limpiador y pasar un trapo no protege contra el COVID-19. El limpiador generalmente requiere un minuto de contacto o más. Simplemente rociar un limpiador y pasar un trapo no protege contra el COVID-19. El limpiador generalmente requiere un minuto de contacto o más.

Es por eso que aún las personas mejor intencionadas que tratan de mantenerse sanas y proteger del coronavirus a sus familias y sus comunidades, todavía están cometiendo errores.

Los expertos en enfermedades infecciosas de UC Davis ofrecen esta guía sobre los errores más comunes en torno al COVID-19 y la ciencia que los explica. Algunos son suposiciones equivocadas, algunos son errores de ejecución, y algunos se deben a que la investigación ha avanzado.

El contacto con superficies contaminadas no es el riesgo más grande

Esta es un área en la que la información ha evolucionado.

“Deje de concentrarse en la transmisión por contacto”, dijo Dean Blumberg, jefe de enfermedades infecciosas pediátricas en el Hospital de Niños de UC Davis. “Esa no es una vía principal de infección. La vía principal de infección es respiratoria. Si la gente se concentrara más en mascarillas y distanciamiento social y menos en desinfectar superficies, podríamos disminuir rápidamente este aumento de infecciones”.

En algunos exámenes se han encontrado rastros del coronavirus en distintas superficies, pero no hay ninguna investigación que haya establecido que el virus es viable en esos lugares, aunque eso se debe en parte a que la investigación ha dado un giro en otras direcciones.

Sólo rociar y pasar un trapo no es suficiente: Un minuto de contacto es el tiempo mínimo

Limpiar sigue siendo importante, pero mucha gente no sabe que la mayoría de los limpiadores deben permanecer en contacto con las superficies durante un minuto o más.

“Muchos de nosotros pasamos un trapo rápidamente y pensamos que hemos desinfectado”, dijo Natascha Tuznik, profesora clínica asistente de enfermedades infecciosas en UC Davis Health. “Yo no conozco ningún producto que logre desinfectar con solamente una pasada”.

Entonces, ¿cuánto tiempo deben permanecer los productos de limpieza en la superficie antes de pasar un trapo?

“Casi siempre va a ser por lo menos un minuto”, dijo Tuznik. “Algunos un poco más.  La mayoría de la gente nunca pensaría que hay que dejarlos en una superficie por 10 minutos”.

Para saber más sobre el tiempo de contacto necesario de un producto de limpieza, visite la lista de la Agencia de Protección Ambiental aquí: List N Tool: COVID-19 Disinfectants. La lista permite hacer la búsqueda por nombre del producto, ingredientes o número de registro para conocer el tiempo de contacto necesario y si el producto es efectivo contra el virus SARS CoV-2.

“Vemos todas estas fotos de gente pasando un trapo y oímos que están haciendo una limpieza profunda de la casa si alguien recibe un resultado positivo de una prueba de COVID”, Blumberg dijo. “Todo eso es inútil. Dado lo que sabemos sobre el tiempo de contacto y la transmisión por contacto, no tiene ningún propósito. Es sólo relaciones públicas”.

Errores con el desinfectante de manos: También se requiere tiempo de contacto

“Vemos todas estas fotos de gente pasando un trapo y oímos que están haciendo una limpieza profunda de la casa si alguien recibe un resultado positivo de una prueba de COVID”, Blumberg dijo. “Todo eso es inútil. Dado lo que sabemos sobre el tiempo de contacto y la transmisión por contacto, no tiene ningún propósito. Es sólo relaciones públicas”.

– Dean Blumberg

“Yo veo a gente usando el desinfectante de manos y luego sacudiéndose las manos para secarse”, dijo Tuznik. “Eso no funciona. Para que sea efectivo, hay que frotar hasta que se secan.  No lleva mucho tiempo”.

Además, el desinfectante de manos debe tener un 60% de alcohol como mínimo. El más seguro de los que se usan comúnmente es el etanol, también conocido como alcohol etílico.

No use un desinfectante de manos con metanol. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) advirtió que el metanol es tóxico y puede ser absorbido a través de la piel. También advirtió que más de 100 desinfectantes de manos han sido etiquetados como etanol incorrectamente. 

No olvidarse de humectar

“Todo el lavado y el alcohol pueden tener un impacto en la integridad de la piel y hasta crear, potencialmente, un microtraumatismo y rasgaduras en la piel que uno no ve”, dijo Tuznik. “Esto puede crear la penetración de todo tipo de cosas malas. Humecte todas las noches, o más seguido”.

No hay ninguna razón para usar guantes

No hay ningún estudio que demuestre que los guantes descartables aumentan la protección contra del COVID-19. El virus no lo infectará a través de manos que estén bien humectadas, y recuerde, el contacto no es una fuente primaria de transmisión. Si se infecta, será por tocarse la cara – con o sin guantes.

Además, la Organización Mundial de la Salud  recomienda lavarse y desinfectarse las manos después de sacarse los guantes.

“Tire los guantes”, dijo Blumberg. “Usted va a desinfectarse las manos de una forma u otra. No hay razón para usar guantes, que además pueden crear una sensación falsa de seguridad que hace que la gente se relaje y se descuide”.

Los ventiladores de piso son peligrosos

“Manténgase lejos de los ventiladores grandes como los que se ven en los gimnasios que soplan aire a lo largo de una sala”, dijo Tuznik. “Estos ventiladores crean una ráfaga que empuja el aire y el virus lejos. Algunos estudios demuestran que uno se puede infectar a una buena distancia a causa de estos ventiladores”.

Además de los gimnasios – que en su mayoría están cerrados en este momento – esos ventiladores también son comunes en los espacios exteriores de los restaurantes y otros lugares donde se reúne la gente.

“El flujo de aire es bueno, por eso las actividades al aire libre son más seguras”, dijo. “Pero esos ventiladores no son buenos. Cuando vea uno, aléjese”.

Las mascarillas con filtro a un lado son peligrosas

“Esas mascarillas deberían prohibirse”, dijo Tuznik. “Desgraciadamente lo veo en anuncios publicitarios en todas partes. Están diseñadas para gente que trabaja con gases o químicos corrosivos – y hacen salir el aire que uno está respirando a través del filtro”.

En lugar de proteger a otros, empujan nuestra respiración aún más lejos y con más fuerza. “Cuando veo a alguien usando esas máscaras, me alejo”, dijo.

Las mascarillas N95 con el filtro en el medio tampoco impiden que alguien transmita el virus. Filtran el aire que entra, pero no el que sale.

Error No. 1: Sobrevivir el COVID-19 hace a la persona inmune


Grupos muy grandes se han reunido en playas y lagos asumiendo que nadie va a transmitir el coronavirus porque todos se ven sanos. Están equivocados. El 75% de los contagios vienen de personas que no muestran síntomas.

“Simplemente no sabemos si eso es cierto”, dijo Blumberg. “No sabemos si un paciente recuperado es inmune ni el tiempo que dura la inmunidad – semanas, meses o años. Nuestra mejor estimación en base a similitudes con otros coronavirus es que durará algunos meses”.

Por eso es probable que la gente tenga que recibir una dosis de refuerzo después de que se cree la vacuna.

“Sin una vacuna y, probablemente, dosis de refuerzo, hay una buena probabilidad de que la persona pueda seguir contrayendo el COVID-19”, dijo.

Error No. 2: Si suficiente gente se enferma, nuestra inmunidad de rebaño hará desaparecer el virus

“Si logramos la inmunidad de rebaño sin una vacuna, eso ocurrirá a un costo muy alto de vidas humanas”, dijo Blumberg. “A nivel mundial, no estamos ni remotamente cerca del 70-90 por ciento de personas infectadas que necesitamos. Estamos del 2 al 3 por ciento”.

El mayor temor es que demasiada gente se enferme al mismo tiempo y los hospitales estén desbordados.

“Vimos lo que pasó en Nueva York, Italia e Irán. Mire a Florida”, dijo. “La gente murió porque no había suficientes camas de hospital, ni suficientes unidades de cuidado intensivo (ICU) ni suficientes médicos y enfermeros para atender a la gente. Es un disparate pensar que podamos llegar a ese punto sin un desastre humano inmenso, posiblemente millones de vidas”.

Error No. 3: Todos se ven sanos, entonces debe ser seguro

Esa ha sido una explicación común dada a periodistas por personas que van a la playa, los bares y otras reuniones grandes, en su mayoría jóvenes. Dicen que se sienten seguros. Están equivocados.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que aproximadamente dos tercios de las infecciones del COVID-19 vienen de personas que no muestran síntomas, porque sus casos son moderados o porque los síntomas todavía no se han desarrollado.

“Uno no puede saber simplemente viendo a la persona”, dijo Tuznik. “La persona detrás suyo, al frente o al costado puede estar transmitiendo el virus sin parar. Por eso es necesario el distanciamiento social. Por eso hay que usar una mascarilla”.

El error más grande: No usar mascarilla

Las mascarillas protegen contra el COVID-19. Las mascarillas protegen a sus amigos, familiares y vecinos si tiene el virus – y usted puede ni saber que lo tiene.

“Todo lo que debe hacer para salir al mundo y ayudarnos a todos a recuperarnos es usar un pedazo pequeño de tela en la cara”, dijo Tuznik. “No es mucho pedir. ¿O quiere ser la razón por la cual alguien que ama termine en cuidado intensivo?”