Una vida plena y activa
Greg Woods ha dedicado su carrera a cuidar de otros. Recientemente jubilado como enfermero, dirigía las clínicas de medicina interna y de especialidades de UC Davis Health, supervisando todo desde la atención de enfermedades infecciosas hasta el cuidado renal. Fuera del trabajo, se mantiene igual de activo: va de pesca, juega al golf y es árbitro de fútbol americano, baloncesto y lacrosse de la escuela secundaria.
“Para mí, UC Davis es como un pequeño pueblo”, dice Greg. “Llegas a conocer a todo el mundo, ya se trate de un cocinero, un médico o un enfermero. Eso es lo que me gusta”.
Greg ha confiado su atención médica a UC Davis Health durante más de 13 años, incluyendo dos reemplazos de rodilla que le devolvieron el estilo de vida activo que tanto le apasiona. Entonces, una noche como cualquier otra, necesitó esa atención más que nunca.
Falta de aliento en las escaleras
Una tarde después del trabajo, Greg tomó su ruta habitual hacia el estacionamiento, que estaba justo subiendo un tramo de escaleras. Al llegar arriba, se sintió inesperadamente sin aliento. Y el siguiente día, sucedió lo mismo.
“Tuve un mal presentimiento”, dice Greg. Como enfermero, sabía que la falta de aire podría no ser nada o podría ser algo grave. No estaba dispuesto a adivinarlo.
Greg concertó una cita con su doctora de atención primaria, la Dra. Katerina Christiansen, la mañana siguiente. Ella ordenó una radiografía de tórax y análisis de sangre, luego agregó una prueba más como precaución, un dímero D, que busca signos de coagulación de la sangre.
La prueba que cambió todo
Esa tarde, los resultados de Greg comenzaron a llegar a través de la aplicación para pacientes MyUCDavisHealth. El dímero D fue lo que lo dejó helado.
“El límite superior de lo normal es unos 500, y yo estaba en unos 1500”, dice Greg. “Dije: ’madre mía, tengo un coágulo’”.
Él y su esposa condujeron directamente al departamento de emergencias del Centro Médico de UC Davis. Una tomografía de su pecho y una ecografía de su pierna confirmaron lo que a Greg le había estado preocupado. Un coágulo de sangre en su pierna derecha se había desplazado a los pulmones, donde se había multiplicado en varios más.
Conoce a la doctora de atención primaria de Greg, la Dra. Katerina Christiansen
A Greg se le ingresó en el centro médico, donde pasó los siguientes días bajo estrecha vigilancia. En retrospectiva, se siente especialmente agradecido por la decisión de su doctora de ordenar esa última prueba como precaución.
“Si a mi doctora de atención primaria no se le hubiera ocurrido pedir ese dímero D, es posible que no hubiéramos encontrado esos coágulos”, dice Greg. “Quién sabe qué habría pasado, porque claramente yo tenía síntomas”.
Acción rápida, la decisión acertada
Una vez que se identificaron los coágulos, el equipo de atención médica de Greg actuó rápidamente. Se le empezó a tratar con anticoagulantes para disolver los coágulos y evitar que se formaran otros nuevos, un tratamiento que continúa hoy día bajo la guía del Dr. Adma Giermasz, especialista en hematología y oncología.
Si los dos reemplazos de rodilla con el Dr. Mauro Giordani le mostraron a Greg lo que puede hacer una atención planificada y deliberada junto con la experiencia de los médicos en UC Davis Health, los coágulos de sangre por su parte le mostraron algo diferente — que se brinda el mismo alto nivel de atención con la misma dedicación cuando no hay tiempo que perder.
Entre las rodillas y los coágulos, Greg ha visto la atención de UC Davis Health desde casi todos los ángulos.
“Siento que los coágulos y el que mi doctora pidiera las pruebas de laboratorio correctas puede haberme salvado la vida”.—Greg, paciente
De vuelta en tierra firme
La recuperación de los reemplazos de rodilla fue, en palabras de Greg, un cambio de la noche a la mañana. Antes de la cirugía, estar sentado durante una película de dos horas lo dejaba rígido y con dolor, apenas capaz de levantarse cuando salían los créditos. Gracias a ese procedimiento, ahora se levanta y sale caminando como si nada hubiera pasado.
Los coágulos de sangre necesitaron un tipo distinto de recuperación — no fisioterapia, sino vigilancia. Greg ahora toma anticoagulantes de por vida y acude regularmente a su equipo de atención médica, un recordatorio diario de lo cerca que todo estuvo de salir mal.
“Siento que los coágulos y el que mi doctora pidiera las pruebas de laboratorio correctas puede haberme salvado la vida”, dice Greg.
Vivir plenamente cada día
Hoy, Greg ha vuelto a hacer todo lo que le apasiona: pescar con su hijo, jugar al golf y arbitrar partidos de fútbol americano los viernes por la noche. Él y su esposa van al cine de nuevo, algo que una vez pensó que nunca lograría hacerlo con comodidad.
Sigue viendo al Dr. Giordani, su cirujano ortopédico, en el campus y le da un abrazo cada vez que se cruza con él.
La Dra. Christiansen se ha ganado la misma clase de gratitud. “Le di un gran abrazo y las gracias”, dice Greg de su consulta de seguimiento con ella. “Gracias por pedir esa prueba. Quizá me salvó la vida. Estoy increíblemente agradecido de que sea mi doctora”.
Para Greg, ambos capítulos de su proceso de salud, las rodillas y los coágulos, apuntan a la misma verdad sobre el apoyo en el que ha confiado durante más de una década.
“Sé que nuestra atención es fantástica” dice, “y confío mi atención y la de mi familia a UC Davis Health”.
