Un niño que soñó en grande desde el principio
En el otoño de 2021, AJ estaba en el jardín de niños en Lodi con una personalidad brillante y una gran pasión por los deportes, especialmente el baloncesto. Sus padres, Christina y Armando, vieron cómo su activo y enérgico hijo prosperaba jugando baloncesto, béisbol y fútbol con sus tres hermanos mayores, quienes también eran sus más grandes héroes y mejores amigos.
Cuando los problemas de salud lo cambiaron todo
Un día, Christina y Armando notaron que el vientre de AJ estaba hinchado. Poco después, también observaron que su testículo estaba agrandado. Preocupados, lo llevaron a la sala de emergencias local. Lo que comenzó como una preocupación rápidamente se convirtió en algo grave. Esa noche, a AJ lo trasladaron de urgencia en ambulancia al UC Davis Children’s Hospital (Hospital Infantil de UC Davis) para recibir atención especializada.
Con tan solo cinco años, a AJ le diagnosticaron un tumor de Wilms en estadio IV, un raro cáncer de riñón que ya se había extendido a ambos pulmones. Los médicos encontraron un tumor del tamaño de una pelota de softball en el riñón izquierdo y lesiones en los pulmones. Lo hospitalizaron de inmediato y lo prepararon para la cirugía.
El diagnóstico fue abrumador y la incertidumbre fue difícil para la familia. Aun así, Christina y Armando se sintieron apoyados y confiados en el equipo de atención del hospital infantil, lo que les ayudó a concentrarse en hacer todo lo posible por la recuperación de AJ.
La lucha junto a profesionales expertos
Sin embargo, una vez que el equipo estuvo en el quirófano, se dio cuenta de que el tumor no se podría extirpar de forma segura porque estaba adherido a los órganos cercanos. En lugar de eso, los cirujanos le realizaron una biopsia y le colocaron un puerto para quimioterapia. El Dr. Marcio Malogolowkin, oncólogo pediátrico de renombre nacional y jefe de la división de hematología-oncología pediátrica del UC Davis Children’s Hospital (Hospital Infantil de UC Davis), supervisó la atención de AJ. Durante las seis semanas siguientes, AJ se sometió a quimioterapia intensiva para reducir el tamaño del tumor y prepararse para una nueva cirugía.
El tratamiento funcionó. El 29 de diciembre de 2021, la Dra. Erin Brown, cirujana pediátrica, extirpó con éxito el riñón izquierdo de AJ y el tumor. A esto le siguieron siete rondas de radioterapia y 16 rondas adicionales de quimioterapia.
La mamá de AJ explicó que, desde el principio, su equipo de atención médica dejó claro que pensaban mucho más allá de solo los próximos días o meses. “No solo iban a intentar salvarle la vida en el futuro inmediato... tratarían de darle décadas y décadas para que viviera una vida plena y feliz...”, afirma. “Eso significó muchísimo para nosotros”.
Durante todo este tiempo, el UC Davis Children’s Hospital (Hospital Infantil de UC Davis) se convirtió en un segundo hogar para AJ y su familia.
“Cheyanne Van Dyke, enfermera de UC Davis Health, siempre nos hizo sentir muy queridos, atendidos, cuidados y especiales”, dice Christina. “Nos traía café y paquetes de cuidados extra para AJ”.
Los padres de AJ también recuerdan con cariño a la enfermera Christina, quien los atendió durante su primera noche y, años después, durante la cirugía. Otros miembros importantes del equipo incluyeron a la coordinadora de atención Karley, la fisioterapeuta Tricia, los especialistas en vida infantil y los perros del establecimiento como Huggie, quienes ayudaron a reconfortar a AJ durante los tratamientos difíciles.
“El enfermero anestesista titulado certificado, Chris Walters, se tomó el tiempo extra para asegurarse de que AJ estuviera bien y de que nosotros, como padres, estuviéramos bien atendidos... nos abrazó para hacernos saber que nos cuidaban”, añadió la mamá de AJ.
Durante todo el tratamiento, la familia se sintió profundamente apoyada por la calidez y la dedicación del equipo multidisciplinario, lo que les ayudó a afrontar cada desafío con esperanza y resiliencia.
Conozca al oncólogo de AJ, el Dr. Marcio Malogolowkin
Me impresionó mucho la forma en que trabajan juntos como equipo. e consultan cada aspecto entre sí y nunca dio la impresión de que una sola persona estuviera a cargo del caso de AJ.… recibía atención de las mejores mentes médicas colaborando entre sí para asegurarse de que no se les escapara ningún detalle. —Christina, la mamá de AJ
Una familia que lo apoyó
AJ completó el tratamiento el 17 de mayo de 2022, lo que marcó un hito importante en su proceso. Un mes después, sus tomografías no mostraron indicios de enfermedad. Para julio, le retiraron el puerto y estaba en remisión.
Regresó a la escuela y a los deportes, comenzó a crear arte y llenó su “estante legendario” con tarjetas coleccionables y recuerdos. AJ incluso trajo 50 carritos Hot Wheels para donarlos a la caja de premios del hospital, con la intención de que otros niños sientan la alegría que él sintió después de la quimioterapia.
Pero a principios de 2025, el equipo médico de AJ detectó algo nuevo en su abdomen. Sus médicos decidieron no intentar una biopsia luego de determinar que el procedimiento sería demasiado arriesgado. Le realizaron una segunda cirugía y la familia se preparó para las malas noticias.
“¡El resultado de anatomía patológica fue ´benigno´ y se trataba de un pólipo juvenil!”, dice su mamá, Christina. “La mejor noticia... no había recaída de la enfermedad”.
AJ continuará con tomografías y pruebas de seguimiento para detectar pólipos, pero por ahora, está concentrado en el tercer grado y en perseguir su sueño de convertirse en atleta profesional.
En retrospectiva, Christina dice que una de las partes más importantes del proceso de AJ fue lo mucho que creció.
“Tenía mucho miedo de las enfermeras y los médicos cuando empezamos, y rápidamente se adaptó y prosperó en los entornos médicos”, dice.
Esa valentía se vio respaldada por el trabajo en equipo y la experiencia de su equipo de atención.
“Me impresionó mucho la forma en que trabajan juntos como equipo”, dice Christina. “Se consultan cada aspecto entre sí y nunca dio la impresión de que una sola persona estuviera a cargo del caso de AJ.… recibía atención de las mejores mentes médicas colaborando entre sí para asegurarse de que no se les escapara ningún detalle”.
Para AJ y su familia, el UC Davis Children’s Hospital (Hospital Infantil de UC Davis) no era solo un hospital. Fue el lugar que le dio la oportunidad de seguir adelante, de volver a ser un niño y de soñar con todo lo que le esperaba.